Por Manuel Santos Mercedes
SANTO DOMINGO. El posicionamiento alcanzado por David Collado en la más reciente encuesta Gallup-Diario Libre lo coloca como la principal figura presidencial del oficialismo de cara al 2028, pero también deja en evidencia uno de los desafíos políticos más delicados que tendría por delante: reconectar con las bases, dirigentes medios y personalidades del Partido Revolucionario Moderno (PRM) que aseguran haber sido ignoradas por funcionarios y altos dirigentes del Gobierno.
Aunque el ministro de Turismo aparece liderando ampliamente las preferencias internas del PRM con un 61.8 %, además de mantener una valoración positiva superior al 60 %, sectores del oficialismo consideran que esos números deberán transformarse en un trabajo político más cercano y humano si realmente aspira a consolidar una estructura fuerte rumbo a las próximas elecciones.
En distintos puntos del país crece el malestar entre dirigentes comunitarios, coordinadores políticos y antiguos colaboradores de campaña que afirman sentirse abandonados luego de haber contribuido al triunfo electoral del PRM. Muchos sostienen que el acceso al poder terminó concentrándose en pequeños grupos, mientras las bases han quedado relegadas y sin respuestas.
Ese panorama obligaría a David Collado a realizar una labor de acercamiento y reconciliación interna dentro del partido oficialista. Diversos sectores entienden que el ministro necesitará “enamorar” nuevamente a esa militancia desencantada, escuchando sus reclamos, integrando dirigentes tradicionales y reconstruyendo vínculos con sectores que hoy se sienten excluidos de las decisiones gubernamentales.
La encuesta Gallup-Diario Libre también refleja una disminución en la fortaleza política del PRM frente al entusiasmo que exhibía en procesos electorales anteriores. Aunque la organización continúa encabezando la simpatía partidaria nacional, el descenso en sus niveles de apoyo y el aumento de ciudadanos independientes evidencian un desgaste que preocupa dentro del oficialismo.
Analistas políticos consideran que la popularidad individual y la buena imagen pública no son suficientes para garantizar cohesión interna en un partido de gobierno, especialmente cuando comienzan las aspiraciones presidenciales y surgen disputas por espacios de poder.
En el caso de David Collado, su imagen asociada a eficiencia, resultados y capacidad gerencial le ha permitido conectar con amplios sectores de la población. Sin embargo, dirigentes políticos entienden que el verdadero reto será convertir ese respaldo ciudadano en una estructura partidaria sólida y emocionalmente identificada con su proyecto.
De cara al 2028, muchos dentro del PRM observan con atención si David Collado logrará tender puentes con aquellos dirigentes y simpatizantes que hoy sienten que fueron utilizados electoralmente y posteriormente olvidados por parte de las autoridades del partido y funcionarios del Gobierno.

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