El peligro de gardearse solo. Por Evaristy Jiménez

En la República Dominicana se utiliza la expresión del basket «gardearse solo» cuando está todo listo para lograr que la jugada se convierta en realidad y los protagonistas hacen hasta lo imposible para que el resultado sea negativo o adverso a realizar la jugada efectiva.

En la política dominicana solo debemos tomar un pulso comparativo de los momentos para saber qué hacer en cada caso. La escuela de la participación política siempre fue el PRD de Bosch y luego de Peña. De ese lado, el liderazgo descansaba en sus cabezas visibles y, del otro lado, el caudillo reformista Joaquín Balaguer.

Llegó una era moderna de la política donde todo seguía funcionando bien. En el reformismo no importaba lo que pasara en el partido si todo conducía a que su líder siguiera al frente de la cosa pública, pero la dinámica de la oposición cambió a la salida de Bosch del PRD y el liderazgo de esa organización quedó en manos de José Francisco Peña Gómez.

Las elecciones del 1978 dieron la razón a Peña y finalmente el PRD regresó al poder y pudo terminar por primera vez una gestión gubernamental donde Peña era el líder y otros dirigían el partido. En esa etapa, el Secretario General fue Peña y el Presidente del Partido fue Salvador Jorge Blanco, Doña Ivelisse Prats Ramírez; luego el propio Peña con la combinación Hatuey hasta la Hatuey, Emmanuel Esquea, que fue la dejada por Peña, y el resto es historia.

Los morados tenían luego del inicio a Bosch como presidente, y sevretario general a Antonio Abreu (Tontito), luego a Rafael Alburquerque, y la combinación hasta llegar al poder fue Bosch y Lidio Cadet, que es con la que llega Leonel al poder. Luego Leonel pasa al frente del partido y se inicia el malestar posterior al cambiar la dinámica de José Tomás Pérez por Reinaldo Pared, ya que la mutual Leonel y Reinaldo fue dejando al partido desconectado de la realidad hasta el conocido enfrentamiento posterior a la llegada de Danilo a la presidencia por el cambio de dinámica.

Luego de eso llega la combinación Danilo y Charles Mariotti, concluyendo hasta el momento con la de Danilo Medina y Johnny Pujols, buscando la parte de la juventud, la cual, en el momento en que esa organización debió hacerlo —que era en el año 2016—, tanto Leonel como Danilo debieron perfilar el nuevo rumbo del PLD.

El PRD dio paso a la creación de una nueva organización (PRM), esta vez por su compinche desde el gobierno de destruir la parte opositora sin saber que se estaba haciendo un traje a la medida para su destrucción (gardearse solo), con una combinación inteligente de Hipólito y Luis, sin ninguno de los dos tomar las riendas directamente. Ambos dirigentes fueron presidentes sin ser figuras de primer orden en las filas partidarias de la vieja casa (PRD), lo que deja claro que no sería un buen paso cerrar filas sin definir qué es lo que conviene en este momento.

Me explico mejor: en el país, tanto el partido oficial como la oposición se han estado (gardeando solos) por la necedad de unos y otros de querer imponer cosas sin fundamento. En el PLD, cerrar filas para imponer un candidato impopular; en la Fuerza del Pueblo, cerrando el partido para una cosa y complicados en la candidatura presidencial para otra; en las filas del PRM, por igual.

El PRM tiene un nuevo ciclo que, a diferencia del PLD, cierra la posibilidad electoral de Luis y de Hipólito, con la diferencia de que estos son sumamente importantes para la continuidad de su partido al frente de los destinos nacionales, entendido que en la organización y en el país se tienen nuevos actores. Repartirse el partido como lo hizo el PLD desde el poder, el resultado será el mismo: saldrán bien en esta etapa y, luego del 28, divididos y sacados del poder por no entender la dinámica.

La opción más viable que tiene el PRM es dar paso a los actores más jóvenes de la organización, que no son un peligro para ninguno de los actores del proceso, y entender, en el caso de otros, que hoy es más importante fortalecer la gestión de Luis Abinader y posiblemente que alguno de los posibles presidenciables tome la presidencia de la organización, entendiendo que el liderazgo del PRM tiene dos nombres: uno, Luis Abinader; y otro, Hipólito Mejía.

Entendido que Luis ya es un líder que hoy está por encima de las propias siglas partidarias, que ha podido unificar a todos los actores del país, y que sería su mayor error ir por el partido en el año 2026. Soy de los que están convencidos de que el PRM tiene todo para seguir en el gobierno y hacer de una fórmula interna inteligente que procure todo lo que representan los dos presidentes que tienen en la organización, pero que refleje la nueva transición que vive la organización y la República Dominicana, para que no viva lo que les ha pasado a las anteriores fuerzas del país: PRSC, PRD y PLD.

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