Estrasburgo, Francia.-El primer ministro canadiense Mark Carney acogió con satisfacción el jueves la perspectiva de que su país se convierta en el primer miembro asociado de la Unión Europea, y afirmó que el acercamiento al continente garantizará que ningún país pueda controlar los mercados de Canadá o menoscabar su soberanía.
El discurso de Carney ante el Parlamento Europeo elogió repetidamente la cooperación entre Europa y Canadá, pero la relación con Estados Unidos —que ha definido la economía canadiense durante décadas y se ha ido deteriorando cada vez más— se cernió sobre su intervención.
Los aranceles de Trump, sus exigencias de concesiones económicas y sus repetidas alusiones a convertir el país en el estado número 51 están empujando a Ottawa a reducir esa dependencia y buscar una relación económica, de seguridad y política mucho más profunda con Europa.
El primer ministro recibió una bienvenida a su entrada en el hemiciclo en Estrasburgo, Francia, con muchos legisladores acercándose para estrecharle la mano y pedirle selfies, y una ovación en pie tras su intervención. Una eurodiputada llevaba puesta una camiseta de hockey canadiense.
Otro camino
El miércoles, von der Leyen propuso convertir a Canadá en el primer miembro asociado de la Unión Europea, un estatus que actualmente no existe en los tratados del bloque y que tendrá que crearse. Y apuntó que Bruselas quiere llevar su relación con Canadá “al nivel más alto posible”.
Carney, sentado en la primera fila del hemiciclo del Parlamento Europeo, asintió y se levantó para abrazar a von der Leyen cuando los eurodiputados ovacionaban la propuesta en pie.
Von der Leyen aseveró que Canadá y la UE deberían ir más allá de su actual acuerdo de libre comercio y crear una “alianza para el futuro” que abarque un “espacio común de prosperidad y seguridad económica”.
Carney recibirá a los líderes del bloque para una cumbre bilateral en Montreal el 29 y 30 de octubre, donde se espera que discutan con más detalle la nueva relación propuesta.
Canadá despacha alrededor del 70% de sus exportaciones a Estados Unidos, lo que lo hace muy vulnerable a los aranceles de Trump.
Reacción de EE. UU.
Rechazo
El presidente Donald Trump sugirió que el acuerdo propuesto por la Unión Europea podría ser un “acto hostil” y amenazó con imponer fuertes aranceles al bloque si consideraba que sus intenciones eran poco amistosas.

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