¿Dónde estaba el Departamento Aeroportuario antes de la emergencia eléctrica en AILA?

Comisión Aeroportuaria sanciona a AERODOM con US$5 millones tras fallo en Las Américas

Santo Domingo. – La crisis eléctrica ocurrida el pasado domingo en el Aeropuerto Internacional de Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA), ha dejado en el centro del debate no solo a la concesionaria Aeropuertos Dominicanos Siglo XXI (AERODOM), sino también al Departamento Aeroportuario, institución llamada a supervisar y garantizar que situaciones de esta magnitud no sorprendan a la principal terminal aérea del país.

La Comisión Aeroportuaria, reunida de emergencia este martes, conoció el informe preliminar sobre el colapso del sistema eléctrico y resolvió imponer una sanción de US$5 millones de dólares a AERODOM, además de ordenar que asuma los costos derivados de los daños ocasionados a pasajeros y aerolíneas.

El reporte determinó que el fallo fue causado por el colapso del conjunto celda seccionadora de media tensión en la terminal norte y la indisponibilidad del circuito espejo de respaldo. Sin embargo, surge la gran interrogante: ¿dónde estaba el Departamento Aeroportuario antes de esta emergencia?

¿Cuándo fue la última vez que se realizaron termografías a esa seccionadora? ¿Por qué el organismo que debe fiscalizar no exigió correctivos antes del colapso? ¿Por qué esperar que se produjera una crisis para reconocer las debilidades del sistema eléctrico de la terminal?

Hasta el momento no se ha informado si el Departamento Aeroportuario había realizado algún levantamiento técnico o emitido recomendaciones previas a AERODOM sobre el estado del sistema eléctrico del AILA. La ausencia de estos informes pondría en entredicho el cumplimiento de sus funciones de supervisión, mientras que su existencia abriría el debate sobre por qué la concesionaria no atendió dichas advertencias.

El informe recomienda una intervención estructural del sistema eléctrico del AILA en un plazo de tres meses, además de reforzar los protocolos de manejo de crisis. Pero estas medidas llegan después de la emergencia, cuando el rol del Departamento Aeroportuario era precisamente anticiparse para garantizar la seguridad y la operatividad de las instalaciones.

Aunque el Instituto Dominicano de Aviación Civil (IDAC) aseguró que la pista y la torre de control nunca estuvieron fuera de servicio, la terminal norte quedó paralizada durante horas, lo que obligó al uso de plantas externas para restablecer operaciones de manera escalonada.

La Comisión Aeroportuaria también ordenó a AERODOM entregar en 48 horas los planos y un informe oficial de lo sucedido, reiterando el cumplimiento estricto del contrato de concesión.

El caso evidencia que la seguridad del principal aeropuerto del país no puede depender únicamente de sanciones posteriores. El Departamento Aeroportuario debe asumir con mayor rigor su rol fiscalizador para evitar que hechos de esta naturaleza vuelvan a repetirse.

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