Se dispara la impopularidad de Celso Marranzini tras reaparecer los apagones programados

Santo Domingo, República Dominicana. El presidente del Consejo Unificado de las Empresas Distribuidoras de Electricidad (CUED), Celso Marranzini, enfrenta una creciente ola de críticas y descontento social tras la reaparición de los cortes eléctricos programados de hasta 6  horas en circuitos con pérdidas superiores al 50 %. La medida, presentada como un paso necesario para combatir el fraude eléctrico y mejorar el sistema energético, ha provocado indignación generalizada entre los usuarios de las EDES.

La decisión llega en un contexto de saturación social, en el cual los usuarios no solo deben lidiar con los apagones, sino también con el elevado costo de las baterías de inversores, que rondan los 10,000 pesos cada una. Familias de bajos ingresos, comerciantes y pequeños empresarios, afectados directamente por las interrupciones, han señalado que las soluciones temporales propuestas por el CUED no consideran las graves implicaciones económicas para la población.

Un Impacto Económico y Político

“La indignación crece cada día. Marranzini debe dar una solución que beneficie a todos, no solo proteger el sistema sin pensar en nosotros, los usuarios que pagamos el precio más alto”, expresó Rafael Santos, líder comunitario de Santo Domingo Este. En las redes sociales, #ApagonesRD y #CelsoMarranzini se han posicionado como tendencias, evidenciando el malestar popular que ha comenzado a erosionar la imagen de Marranzini y su liderazgo en el sector eléctrico.

Además, representantes de sectores productivos han advertido que los apagones impactarán los costos operativos, con efectos secundarios como el encarecimiento de bienes y servicios esenciales, agravando aún más la situación económica del país.

Reacciones y Pedidos Urgentes

Organizaciones sociales han solicitado al Gobierno la revisión inmediata de las políticas implementadas por el CUED, señalando la necesidad de programas de subsidio para equipos de respaldo energético y de una estrategia más inclusiva que considere las necesidades de los usuarios. “Es insostenible que las familias trabajen para cubrir un servicio básico que no funciona y deban endeudarse para sobrevivir los apagones”, comentó Ana Torres, vocera de una organización de consumidores.

Mientras tanto, analistas políticos advierten que la creciente impopularidad de Marranzini podría tener repercusiones en los proyectos de sostenibilidad energética, ya que las protestas sociales y la presión pública podrían obstaculizar la implementación de sus planes.

Sin Respuestas Claras

El CUED asegura que los apagones son temporales y necesarios para garantizar un sistema eléctrico más sostenible y eficiente, pero no ha ofrecido plazos concretos ni soluciones inmediatas a los problemas financieros que enfrentan los consumidores. La pregunta que muchos se hacen ahora es: ¿Podrá Marranzini recuperar la confianza de la población o estas medidas sellarán su impopularidad?

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