Santo Domingo, 11 de noviembre de 2024 – Las recientes declaraciones del expresidente Hipólito Mejía, expresando su desacuerdo con las deportaciones masivas de haitianos indocumentados, han suscitado reacciones encontradas y un clima de controversia que podría impactar en la carrera política de su hija, Carolina Mejía, actual alcaldesa del Distrito Nacional y figura con potencial para una candidatura presidencial.
En una entrevista reciente, Mejía destacó el valor de la mano de obra haitiana en sectores clave para la economía dominicana, como la agricultura y la construcción. Expresó que, en lugar de deportaciones masivas, la República Dominicana debería considerar un sistema de permisos de trabajo controlado similar al que existió en el pasado bajo el gobierno de Joaquín Balaguer, para asegurar un registro adecuado de los trabajadores haitianos en el país.
“A mí no me gusta eso”, dijo Mejía refiriéndose al actual operativo de deportaciones. “Balaguer instrumentó aquí los permisos para la industria azucarera al CEA, Romana y Viccini, y había un récord. Yo pienso que debe haber algo parecido”, agregó. El exmandatario también insistió en que la comunidad internacional debe asumir su responsabilidad en la situación haitiana, mencionando a países como Estados Unidos, Francia y Canadá como actores con capacidad para intervenir en la crisis del vecino país.
Estas declaraciones han generado un intenso debate, pues se contraponen con la política de deportaciones del actual gobierno dominicano, que ha anunciado la deportación de más de 40,000 indocumentados en el primer mes de su “Plan 10 Mil Semanal” y ha reafirmado su intención de no reducir el ritmo de estos operativos, a pesar de las críticas y las presiones internacionales. Esta postura gubernamental fue subrayada en respuesta a afirmaciones de la canciller haitiana, Dominique Dupuy, quien sostuvo que las deportaciones habían disminuido, lo cual fue desmentido por las autoridades dominicanas.
Analistas políticos señalan que las declaraciones de Mejía podrían tener repercusiones en las aspiraciones políticas de su hija, Carolina Mejía. Aunque la alcaldesa ha mantenido un perfil enfocado en la gestión de la ciudad capital, su proyección nacional podría verse afectada por las posturas de su padre, en un momento en que la inmigración haitiana es uno de los temas más delicados para el electorado dominicano.
A pesar de la cercanía familiar, Carolina Mejía ha buscado diferenciar su enfoque político, mostrando un liderazgo basado en la prudencia y en la ejecución de proyectos de desarrollo urbano. Sin embargo, la asociación con los comentarios de su padre podría complicar su estrategia de crecimiento electoral, especialmente entre sectores que demandan una postura firme en el control migratorio y la seguridad fronteriza.
En medio de un panorama político cada vez más polarizado, la manera en que Carolina Mejía maneje esta situación será clave para consolidar o desestabilizar su imagen ante la ciudadanía.

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