Muchas elecciones y poca democracia. Por Evaristy Jiménez

Desde que tenemos este formato en Occidente de elecciones para elegir a nuestras autoridades por el voto directo y secreto de los ciudadanos para poder administrar y dirigir la República; pero será verdad que tenemos una verdadera democracia y que el sistema funciona, además de que la misma es representativa, todos estos elementos y más son parte del sistema más revolucionario y trascendente que conoce el género humano.

Pero el hecho de que las elecciones sean más o menos libres, que no se compre la conciencia de una parte de los ciudadanos de cualquiera de las formas, eso garantiza que tenemos una democracia más o menos sana, que nos hace pensar que ir a las urnas o no ir a las urnas es una garantía funcional de que dicha democracia funcione.

Si vemos, por ejemplo, la participación democrática en los medios de difusión, ya sean de plataformas o tradicionales, los mismos funcionan en la lógica de la verdadera realidad que lleva intríncicamente la democracia representativa». Para que tengamos un voto conciente y ciudadano, debemos estar bien informados al momento de ejecutar el voto por una o de las opciones o de no ejercer dicha posibilidad.

Teniendo en cuenta que la votación es de los que cuidamos, que van bien informados y que están más que claro de todas las mentiras que se forman y generan, ahora más que nunca podemos decir que hay una verdadera democracia, que la función y el funcionamiento estatal están en relación a la realidad de cada Estado en condiciones óptimas. Es el Estado un mecanismo en el que importa poco que el mismo se encargue de situaciones que deben ser dejadas a la libre y conciente acción de ese ciudadano bien formado y que será un ser de luz con su prójimo sin importar que piense o en qué crea este…

En todo Occidente hay elecciones y en cada uno de los sistemas que tenemos elecciones, las mismas en su contexto real no son verdaderos regímenes democráticos y para tener una buena y verdadera democracia represtativa tenemos que tener medios responsables y orientar de manera adecuada eso el en marco de la información como herramienta indispensable para tener una verdadera democracia represtativa.

Otros de los elementos importantes para que podamos hablar de una buena y verdadera democracia más que elecciones es la calidad en el gasto y eso es muy importante porque el Estado está creado y obligado para el gasto. Para que dicha administración de ese gasto tenga sentido, debe tener buena y verdadera voluntad en que tengamos una buena calidad de la educación, salud y recreación con esos elementos y no menos importantes, seguridad pública, salud alimentición y un manejo creíble y democrático en las estructuras internas de las organizaciones políticas.

El modelo de la democracia representativa está agotado y está en sus últimos espacios de reinventarse. Occidente y sus democracias más estables y sólidas a lo largo de la historia están viviendo esa realidad. Bolsonaro en Brasil, Trump en Estados Unidos, Milei en Argentina, Maduro en Venezuela, Ortega en Nicaragua y Cuba en el Caribe, las últimas manejadas por elementos del viejo orden y con precariedades de origen a su sistema democrático.

Para los políticos llenos de visión de ambigüedad en el futuro, para unos y otros, lo que quiere decir que no se puede traducir que se deben hacer elecciones cada tiempo que mandé la norma y la democracia como sistema; este debe garantizar bienestar a los ciudadanos, de lo contrario tiene poco sentido que ese mounstro que nos cuida llamado el Leviatán…
Espero con ansias que estemos trabajando para el futuro en una democracia participativa que tenga como un veedor a los ciudadanos de manera constante y sean estos los que puedan llevar las verdaderas minutas de que se está haciendo un trabajo por y para el prójimo ese es y dede ser el futuro de la democracia.

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